El Senador Marcelo Chuby Leguizamon opinó sobre el nuevo codigo penal juvenil

"El Congreso dio un paso necesario al sancionar la nueva Ley Penal Juvenil en la Argentina. Era un debate que la sociedad se debía hace años. No era cómodo ni sencillo, pero mirar para otro lado frente a delitos graves cometidos por menores tampoco era una opción".

"La ley no es una solución mágica ni agota la discusión sobre seguridad. Pero sí establece reglas claras, un régimen específico, garantías procesales y un marco de responsabilidad acorde a la realidad que vivimos. Durante demasiado tiempo el vacío normativo generó impunidad, desprotección para las víctimas y ausencia de intervención estatal efectiva.

Reconocer que un adolescente puede comprender la gravedad de ciertos actos no significa renunciar a un enfoque de derechos. Significa asumir que sin responsabilidad no hay verdadera reinserción, ni reparación, ni prevención.

La Argentina necesitaba dar este debate con madurez, sin anteojeras ideológicas ni consignas fáciles y sin negacionismos. 
Hoy se avanzó en ordenar un sistema que estaba desactualizado y en enviar un mensaje claro: el Estado no puede abandonar ni a las víctimas ni a los jóvenes que necesitan límites, acompañamiento y políticas públicas reales.

Es un punto de partida. Ahora el desafío es que la ley se implemente con recursos, dispositivos adecuados y políticas sociales que complementen el régimen penal juvenil. Seguridad y derechos no son conceptos opuestos: son obligaciones indelegables del Estado