La Universidad Nacional de La Plata fue escenario de un nuevo encuentro clave dedicado al estudio, desarrollo y aprovechamiento de tierras raras, un conjunto de minerales críticos que hoy ocupan un lugar central en la agenda global por su rol en la transición energética, la innovación tecnológica y la soberanía productiva.
La jornada, que reunió a investigadores de distintas facultades, autoridades universitarias, referentes del sistema científico y actores vinculados al desarrollo industrial, se inscribe en una línea de trabajo sostenida que la casa de estudios viene consolidando en el marco de sus planes estratégicos, donde la ciencia aplicada y la articulación con el Estado y el sector productivo ocupan un lugar prioritario.
El presidente de la UNLP, Fernando Tauber, participó de la apertura junto con el secretario de Vinculación Tecnológica, Javier Díaz; el secretario de Ciencia y Técnica, Nicolás Rendtorff; la secretaria de Ambiente y Conservación de Recursos Naturales, Nora Gómez; y el director del CONICET La Plata, Gonzalo Veiga.
Tauber abrió el encuentro destacando “la importancia de compartir estos espacios de construcción de agenda en temas estratégicos para la ciencia pública. Nuestro objetivo es que estas instancias se sistematicen para establecer un orden de prioridades claro”.
En esta línea, el funcionario remarcó la importancia de “consolidar una agenda tangible de desarrollo, potenciando la sinergia entre la universidad, el sistema científico y los distintos actores del sector”.
Asimismo, Tauber vinculó esta iniciativa con los logros que la UNLP ya lidera en materia productiva: “Contamos con un avance concreto en energías renovables a través de proyectos como la planta de baterías de litio y el parque fotovoltaico”.
Finalmente, hizo hincapié en la transferencia tecnológica: “Es fundamental que nuestros proyectos estratégicos trasciendan el plano académico y se traduzcan en realidades concretas para el país. No se trata solo de investigar, sino de construir capacidades para transformar ese conocimiento en desarrollo concreto. La universidad pública tiene el compromiso de aportar soluciones que fortalezcan la soberanía tecnológica del país”, señaló.
La reunión permitió avanzar en el análisis de distintos aspectos vinculados a las tierras raras: desde su caracterización geológica y disponibilidad en el territorio nacional, hasta los procesos de extracción, separación, industrialización y agregado de valor. Asimismo, se debatieron estrategias para el desarrollo de cadenas productivas que integren conocimiento científico con capacidades industriales locales.
Las Tierras Raras, un grupo de elementos esenciales para la fabricación de dispositivos electrónicos, imanes de alta potencia, baterías, turbinas eólicas y vehículos eléctricos, se han convertido en un insumo estratégico a nivel mundial, generando una creciente disputa por su control y explotación. En este contexto, la generación de conocimiento propio aparece como un factor clave para reducir la dependencia tecnológica y fortalecer la autonomía nacional.
Durante la jornada, los equipos de investigación de distintas facultades de la UNLP presentaron avances en líneas de trabajo vinculadas a geociencias, química, ingeniería de materiales y procesos industriales. También se destacaron experiencias de articulación con organismos del sistema científico, como el CONICET, y con actores del sector productivo.
El encuentro incluyó mesas interdisciplinarias en las que se discutieron, además, los desafíos ambientales asociados a la explotación de estos recursos, haciendo hincapié en la necesidad de desarrollar tecnologías sustentables que minimicen el impacto ecológico. En este punto, la universidad reafirmó su enfoque de desarrollo con responsabilidad social y ambiental.
La iniciativa se enmarca en una política más amplia que la UNLP viene impulsando en los últimos años, orientada a fortalecer áreas estratégicas como la energía, los materiales avanzados, la producción pública y la innovación tecnológica. En esa línea, se vincula con desarrollos concretos que la universidad ya lleva adelante, como la investigación en baterías de litio, la producción de medicamentos y alimentos, y la generación de energías renovables.
Además, el encuentro puso en valor el rol de la universidad como espacio de formación de recursos humanos altamente calificados, capaces de intervenir en problemáticas complejas que requieren enfoques interdisciplinarios y una fuerte articulación entre ciencia, tecnología y políticas públicas.
Desde la organización destacaron que este tipo de instancias no solo permiten compartir avances científicos, sino también construir una agenda común entre distintos actores, orientada a potenciar el desarrollo nacional. En ese marco, se planteó la necesidad de profundizar la cooperación entre universidades, organismos de ciencia y técnica y el sector productivo.
Con esta nueva reunión, la UNLP reafirma su posicionamiento como actor central en la producción de conocimiento estratégico y en la promoción de un modelo de universidad comprometida con el desarrollo económico, social y tecnológico del país. Una institución que, a través de la planificación, la investigación y la articulación territorial, busca transformar el conocimiento en una herramienta concreta para mejorar la calidad de vida de la sociedad.