Artemis II: el satélite Atenea, con gran aporte de la UNLP, completó su misión y envió información desde el espacio

Tras su lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy, el microsatélite logró operar con éxito en el espacio profundo y completó su misión, transmitiendo datos científicos y tecnológicos clave hacia la Tierra.


Durante su funcionamiento, Atenea alcanzó una distancia superior a los 70.000 kilómetros y se mantuvo activo durante aproximadamente 20 horas, enviando información a estaciones terrestres de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

El decano de la Facultad de Ingeniería de la UNLP, Marcos Actis, destacó la relevancia del proyecto y sostuvo: “Este tipo de desarrollos demuestra la capacidad que tiene la universidad pública argentina para generar tecnología de alto nivel y participar en misiones internacionales de gran complejidad”.

El decano mencionó en especial “la supervisión de la CONAE en todo momento y la colaboración de otras universidades e institutos como la Facultad de Ingeniería de la UBA, el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la CNEA, muy importante por la energía que tiene que tener el satélite, con los paneles, y los ensayos e integración final con la empresa VENG S.A realizada en Falda del Carmen”.

Por la Facultad de Ingeniería de la UNLP participaron en el proyecto ingenieros y estudiantes del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), del Departamento de Ingeniería Aeroespacial, y del grupo Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT), del Departamento de Electrotecnia.

En el proyecto ATENEA los integrantes del CTA tuvieron a su cargo la ingeniería de sistemas del satélite, parte de la estructura, el control térmico y la fabricación de piezas, especialmente las metálicas. En tanto, integrantes del SENyT estuvieron abocados al desarrollo de tres subsistemas electrónicos clave: el subsistema de comunicaciones, la computadora de a bordo (OBC) y un receptor de GNSS. El desarrollo fue integral, abarcando el diseño, el software y la implementación del hardware, es decir, la construcción de los equipos electrónicos. También participaron en la manufactura de otras partes, cables y subsistemas accesorios.

Desde el lugar de lanzamiento, en Cabo Cañaveral, el ingeniero Facundo Pasquevich, perteneciente al CTA relató: “Haber vivido acá el lanzamiento fue impresionante. Ver la cuenta regresiva, los últimos segundos, la gente alentando, escuchar el ruido y ver el cohete surcando el cielo fue una cosa increíble. Encima, saber que nosotros estamos ahí, que pusimos una partecita desde nuestro trabajo y que está en una nave yendo con cuatro astronautas a la Luna es increíble y me llena de orgullo”.

Por su parte, Ramón López La Valle, coordinador del SENyT, expresó desde la sede del IAR, donde recibieron información de Atenea que: “estamos muy contentos porque Atenea funcionó correctamente, el enlace de comunicaciones transmitió datos sin inconvenientes desde el momento del despliegue del satélite. Así que eso es un logro enorme, porque valida el sistema de comunicaciones que desarrollamos en el SENyT de la Facultad de Ingeniería”.

Del equipo platense forman parte Sonia Botta, Ramón López La Valle, Facundo Pasquevich, Joaquín Brohme, Aldana Guilera, Frida Alfaro, Gaspar Ramírez, Erick Molina, Agustín Catellani, Julián Crosta, Elián Hanisch, Santiago Rodríguez, Gabriel Vega Leañez, Francisco Núñez, Ezequiel Marranghelli y Julián Encinas. Con la recepción de datos de Atenea también colaboró Fermín Llorente.

Un paso clave en el programa Artemis

Artemis II es la primera misión tripulada del programa, en la que cuatro astronautas viajan alrededor de la Luna sin descender en su superficie, en una trayectoria de sobrevuelo que permitirá probar sistemas críticos de navegación, comunicación y soporte vital en el espacio profundo.

La misión utilizó el potente cohete Space Launch System (SLS) y la nave Orión, tecnologías desarrolladas para garantizar la seguridad de la tripulación en condiciones extremas más allá de la órbita terrestre.

Este vuelo representa un paso imprescindible antes de Artemis III, que buscará concretar el regreso de seres humanos al suelo lunar.

Atenea: desarrollo argentino en una misión histórica

El satélite Atenea es un CubeSat de clase 12U, con dimensiones aproximadas de 30 cm x 20 cm x 20 cm, concebido como una plataforma de validación tecnológica en el entorno del espacio profundo.

Atenea es el único satélite de América Latina en la misión, tras haber sido seleccionado por la NASA entre decenas de propuestas internacionales, lo que refuerza el reconocimiento a la capacidad científica y tecnológica del país.

Su objetivo central es validar tecnologías críticas para futuras misiones espaciales, especialmente aquellas orientadas a operaciones en órbitas altas y trayectorias cislunares. Entre sus principales tareas se destacan:

* Medición de radiación en órbitas altas, información clave para el diseño de futuras misiones tripuladas y no tripuladas.

* Recopilación de datos GNSS para el desarrollo de nuevos sistemas de navegación espacial.

* Validación de enlaces de comunicación de largo alcance en condiciones de espacio profundo.

* Evaluación del comportamiento de componentes electrónicos y materiales en entornos extremos.

¿Por qué la NASA eligió a la Argentina?

La incorporación de Atenea a Artemis II responde a su solidez técnica y a su valor estratégico dentro del conjunto de cargas útiles de la misión. La NASA priorizó propuestas capaces de aportar validación tecnológica en condiciones reales de espacio profundo, un aspecto clave para el futuro del programa Artemis.

En ese marco, el CubeSat argentino se destacó por:

* Su enfoque en experimentación aplicada a futuras misiones lunares.

* La integración de múltiples capacidades tecnológicas en una plataforma compacta.

* El respaldo de un sistema científico con experiencia en desarrollos satelitales.

* Su potencial para generar datos relevantes sobre radiación, navegación y comunicaciones.

Ciencia, tecnología y cooperación internacional

La inclusión de Atenea en Artemis II reafirma el valor de la cooperación internacional en la exploración espacial. Universidades, centros de investigación y agencias espaciales trabajan de manera conjunta para avanzar en misiones cada vez más complejas.

Para la Universidad Nacional de La Plata, este proyecto consolida una trayectoria en el desarrollo de tecnología aeroespacial, fortaleciendo la formación de profesionales y la generación de conocimiento aplicado.